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20 de diciembre de 2006

Caperucita ¿feroz?

Algunos mal pensantes apuntan que en este cuento los sucesos no ocurrieron como tal y como se han narrado. Los amantes de la conspiración aseguran que el gran lobo feroz no se lanzó al río huyendo agónico del aliento del noble cazador. Que su final fue fruto de la traición y la amargura, que las piedras de su vientre que lo hundieron fueron las que ocasiona el desamor.

Relatan que una caperucita libre y feroz usaba eficazmente la coacción para mantener domesticado a la salvaje fiera. Incluso hay quién asevera que fue ella la que le tendió la mano cuando el lobo quiso aplicar el instinto natural de huir de los humanos. Se dice que viajaron juntos a muchos lugares y que su triste celda era una gran casa con muchas ventanas sin rejas.

Muerto el lobo y libre de su cautiverio nos cuenta sonriente los escabrosos pormenores del maltrato y la opresión que practicaba la voraz alimaña y que nunca le fue concedida la más mínima ocasión de intentar escapar.

En esta versión de la fábula sin abuelitas ni cazadores ¿Cuánto hay de cierto y cuánto de burdas mentiras?...¿Son las dudas tan razonables como para que esta historia sea descabelladamente inquietante?...¿O es simple sensacionalismo?

La sabiduría popular indica que no es oro todo lo que reluce y aunque probablemente nunca se conozca toda la verdad…¿Cuál de los personajes creen ustedes que es en realidad el lobo feroz de este cuento?

10 comentarios:

susana dijo...

yo creo...que el lobo feroz de este cuento,es la caperucita...en las pastas que le llevaba a la abuela, estoy segura, de q añadia algún veneno, para quedarse con la herencia, y claro, la abuela se olía algo, y mando llamar al lobito, pa q hiciera las veces de copero...los cuentos no son lo que erán xd..besitos su

cuatropelos dijo...

Ciertamente los cuentos no son lo eran susana. Por cierto ¿Has visto la increible pero cierta historía de Caperucita Roja?...está muy bien y me parece bastante original... :·D

susana dijo...

jiji si la vi...creo que me gustó más que a mis hijos jajaj por cierto, donde vivo, somos 6 vecinos, yo vivo con mis enanos en el bajo...y mis 5 vecinos, tienen señores de rojo, colgando de sus balcones, cosa q me horroriza...sobre todo porque te das unos sustos de noche..besos

Ruben dijo...

El verdadero villano del cuento es el cazador que mato al lobo por puros celos ... cuando lo sorprendio abrasando a Caperucita y despues le saco a la vieja de adentro para que le sirviera de cocinera.

Norma dijo...

Ruben, eres guionista de culebrones??????
No sé, Cuatropelos, sólo sé que tengo dos hijos adolescentes, y que las chicas de su edad me parecen todas unas lobas XDDDDDDDDDDD

Mina Harker dijo...

Joder, ahora ya no vamos a poder decir que viene el lobo para asustar a los crios.

"Corre corre que viene caperucita y te come" :-)

Saltasetas dijo...

A mí quien me preocupa son 2 personajes:
1º) La madre: Qué madre deja a su hija sola por el bosque sabiendo que hay un lobo? Que intenciones tenía con Caperucita? Tanto estorbo suponía para ella? Que le impedía a la madre cuidar a la abuela?
2º) El leñador: Por qué es tan "metomentodo"? Que hacía junto a la casa de la abuelita? Acaso la rondaba?

Y la gilipollas de Caperucita... No sabes distinguir un lobo de tu abuela así a primera vista?... lo que nos lleva de nuevo a la MADRE: ¿Por qué no le compró unas gafas?

Freshmaker dijo...

Si es que esta claro que los cuentos de la epoca ocultaban mesajes ocultos ;-)

La de "la increible pero cierta historia de Caperucita roja" igual la veo hoy, que tengo ganas :D

Mond dijo...

El lobo del cuento es el que cada quién identifica como antagonista. Todos nos identificamos con algún personaje en las historias, sean infantiles, películas, novelas, una obra de teatro, etc. El personaje con el que nos identificamos se vuelve nuestro protagonista y el que le hace daño es el antagonista, es nuestro lobo feroz...

martinezconacento dijo...

Pues yo aquí tengo mis dudas en el mismo sentido que las tuyas. Viendo a la chica, con aceptable educación, sana, inteligente, no es descabellado pensar que podía ejercer -las cañas se tornan lanzas- cierta influencia ultimamente sobre el fulano. Hasta es posible que en su despedida le marcara el camino: "Yo me voy, y ya sabes,hijo de puta,o te matas o te pasas el resto de tu vida en la cárcel".
Cualquiera sabe. Planteas una duda razonable que a mí me asaltó desde el principio. Con la entrevista. Los psiquiatras se equivocaron también. Recuerdo: "lo suyo no síndrome de Estocolmo, es una doma". Si, si. Luego rectificaron diciendo que no habían visto un caso igual de frialdad.
En fin, amigo, ahí quedará la incognita. Un saludo.