En opinión de fulano
Emitir opiniones desde el desconocimiento es, cuanto menos, un acto quizás, aventurado. Cuando estas apreciaciones poseen un cariz de índole negativa, tienen como resultado que el fruto de un juicio erróneo conlleve la consiguiente indignación del susodicho interfecto. Si se es escritor o periodista, las consecuencias de esa ingenuidad, o soberbia, es el deber de escuchar al aludido; al verter criticas en genérico sobre un amplio grupo de pesonas, se corre el riesgo de ser asimismo criticado, y, tal y como está la blogocosa, entiendo que será de forma sustancialmente generosa.
¿Sería razonable que las personas que practican un deporte por simple entretenimiento, fueran menospreciados por un deportista de elite por no ser tan buenos como él? ¿Qué pensaríamos de un fotógrafo que desprecia y se ríe del aficionado que, con mayor o menor fortuna, intenta retratar el mundo desde su punto de vista personal y por divertimento?
A muchos lo único que nos consuela al poner en práctica “nuestras aburridas gallardas mentales”, es, en el mejor de los casos, que alguien la lea y consigamos ese orgasmo. El clímax tan satisfactorio y pleno, que supone, y usted lo sabrá mejor que nadie, el hecho de ser escuchado y que nuestras palabras simplemente no se las lleve el viento, aunque este viento sea en sistema binario.
¿Sería razonable que las personas que practican un deporte por simple entretenimiento, fueran menospreciados por un deportista de elite por no ser tan buenos como él? ¿Qué pensaríamos de un fotógrafo que desprecia y se ríe del aficionado que, con mayor o menor fortuna, intenta retratar el mundo desde su punto de vista personal y por divertimento?
A muchos lo único que nos consuela al poner en práctica “nuestras aburridas gallardas mentales”, es, en el mejor de los casos, que alguien la lea y consigamos ese orgasmo. El clímax tan satisfactorio y pleno, que supone, y usted lo sabrá mejor que nadie, el hecho de ser escuchado y que nuestras palabras simplemente no se las lleve el viento, aunque este viento sea en sistema binario.
No se preocupe, que tampoco es para tanto; aunque espero que conteste a los interesados. Es pecado muy común en estos días la afirmación “que más da, si estaba ahí, en internet” y ciertamente ahí está y las opiniones son gratis, como el acceso a ese, para algunos, un gran esfuerzo. Pero el que lo puso ahí, y sin coste, de seguro que tiene su “corazoncito” y es de justos considerar que no es de recibo el pisotear una ilusión.
Vía Campanilla a través de Psicofonías.






